Mostrando entradas con la etiqueta inquietante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inquietante. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un año más, ¡la realidad ha superado a la ficción!

Ha vuelto a pasar. Otra vez estamos a 31 de Diciembre. Horror, desolación, ¡Somos un año más viejos!

Perdón, perdón, me he dejado llevar. Ya bastante desgracia tenemos como para empezar el año con esta negatividad en nuestra vida.  Tenemos que ser optimistas, ¡Somos un año más sabios! Si no como personas (que yo, muy sabia no me siento), al menos como raza humana...Y es que, aunque algunos no hayamos colaborado mucho con la sapiencia universal, hay otros que lo han compensado con creces. ¿Qué haríamos sin los científicos de este mundo que luchan por hacernos más inteligentes, así en global, y neutralizar el vacío cerebral que nos dejan programas como "Sálvame"?

Tengo que confesar que yo este año he visto un par de veces Sálvame. Lo sé, no sé cómo pude. ¡Hasta me conmoví con la vida amorosa de Chabelita! Pero al menos ahora estoy escribiendo este post sobre avances científicos, para redimirme.



Hasta Belén Esteban me mira mal por haber visto Sálvame


Y en fin, ahora que se acaba el año y toca hacer balance, el axolote ha cotilleado, espiado y consultado a sus fuentes más fidedignas para elaborar un TOP FIVE de avances científicos de 2014. No los he organizado por orden, porque lo importante es participar, y porque además me da miedo que luego "mi avance científico ganador" resulte ser un fraude, ¡que no sería la primera vez que me rompen el corazón!

Ahí va, desde las profundidades de la charca:

Hemos cazado un cometa. La sonda Philae perteneciente a la nave espacial Rosetta consiguió posarse con éxito sobre el cometa Gury el pasado 12 de Noviembre. Bah, eso no es nada. Los científicos responsables sólo han conseguido que después de 10 años una nave no tripulada haya alcanzado un cometa que mide aproximadamente 3 kilómetros de diámetro y que viaja a 120.000 km/h y se haya posado sobre él cual insecto en flor. Y sólo significa acceder a información que podría ayudar a aclarar el origen de la vida....



Los robots han aprendido a cooperar. Y no a cooperar en plan apilar ladrillos todos al mismo tiempo para construir un muro más rápido, sino en plan estrategias sofisticadísimas como la de este grupo de la empresa Robots Swarm Intelligence Systems en que un robot echa a volar para hacer balance de la situación, y luego elije líderes de entre los otros robots para que a su vez den órdenes y hagan cada uno lo que tienen que hacer. Yo no digo nada, pero así comenzó la trama de Blade Runner.

¡Qué miedo!


Drácula y Los Rolling Stones estaban en lo cierto: La sangre joven rejuvenece. Cuentan las leyendas urbanas que sus satánicas majestades se hacen transfusiones de sangre joven para permanecer frescos como una lechuga, y yo, después de los últimos descubrimientos, me lo creo. Varios estudios han demostrado que conectar los sistemas circulatorios de ratones jóvenes y viejos mejora significativamente la capacidad mental y fuerza muscular de los últimos. De momento, ya están realizando ensayos clínicos con pacientes de Alzheimer. Es demasiado pronto para cantar victoria pero…¿Y si funciona..?

Oh no, ¡han descubierto mi secreto!


Han mancillado nuestra intimidad más íntima. No hay nada que tengamos más dentro de nosotros mismos que el ADN. Como sabrás, y si no, lee esto, el ADN es una molécula escondida en lo más profundo de nuestras células que contiene información sobre TODO lo que somos. Y el ADN, de toda la vida de Dios, está formado por 4 “ladrillos” que saben organizarse casi tan bien como los robots modernos para generar todo lo que hay en ti, desde el pelo más finústico al dedo más gordo del pie. Pues bien, científicos de un instituto de investigación de Estados Unidos han logrado introducir 2 “ladrillos” nuevos, a los que han llamado X e Y en el ADN eso sí, de una bacteria (de momento) con la idea de a partir de ellos poder generar TODO lo que quieran. Lo que pueda surgir de esto, está por ver (introducir aquí música de suspense).


La memoria a la carta está más cerca. Científicos del MIT, en Estados Unidos, para variar, han conseguido manipular la memoria de unos ratones y hacerles olvidar, o evocar, recuerdos negativos o positivos a voluntad. Cierto es que lo han hecho con una técnica llamada “optogenética", que para empezar necesita de una inyección previa de un virus transgénico y de una conexión por cable con el cerebro, pero bueno, lo importante es que van perfeccionando la técnica, y eso está genial porque... significa que al final podrán manipularnos la memoria...

...

...


Bueno… ahora que lo pienso no sé si está tan genial.

Madre mía, me está entrando un vértigo...¡que paren el mundo que yo me bajo!









domingo, 20 de julio de 2014

Los psicópatas son gente corriente

El día en que James Fallon descubrió que era un psicópata, no le dio la menor importancia. O eso dice, porque ya se sabe que uno no se puede fiar mucho de esta clase de gente. Aunque yo, para ser sincera, sospecho que es cierto. Me imagino que la información le entró por las orejas y él la procesó diligente, con calma, de la manera fría que caracteriza a los verdaderos psicópatas. Supongo que su psicopatía le ayudó a averiguar qué era lo mejor que podía hacer con ella, y sobre todo, con el hecho de que estuviera demostrada. Porque el mundo es un lugar de grandes peligros, pero también de grandes oportunidades para el que sepa aprovecharlas. Y así sucedió que James, que era una persona de lo más normal y corriente, pasó a ser asesor en el Pentágono, escritor, divulgador, famosillo en el mundo de la farándula neurocientífica y alguna que otra profesión que la ocasión requiera. Porque ser un psicópata da mucho caché.

Pero a ver, a ver, empecemos por el principio:

James Fallon era un apacible padre de familia, que veía el baseball por la tele y hacía barbacoas los domingos con los vecinos (la verdad, no sé si veía el baseball y hacía barbacoas, es por ponernos en escena) dedicado a la enseñanza de neurobiología en la Universidad de California Irving (esto sí es cierto). Además de enseñar, estudiaba, entre otras cosas, la actividad cerebral de personas con trastornos mentales, uno de ellos la psicopatía.

Por eso sabía que los psicópatas tienen una personalidad particular. Que son en esencia fríos, manipuladores y egoístas. Que no sienten la menor empatía por nadie y que si muestran sentimientos afectivos son simulados, como parte de su estrategia para obtener algún beneficio. Sabía que pueden ser encantadores, y que no conocen la culpabilidad. Que son arrogantes, e impulsivos.

Y sabía también, por su profesión, que si son así es porque sus cerebros son diferentes. Las áreas de la corteza prefrontal, lóbulos temporales y amígdalas son áreas muy relacionadas con la empatía (porque habitan entrañables neuronas espejo), el comportamiento moral, y el miedo, entre otros sentimientos, y James sabía de buena mano que en los psicópatas, estas áreas muestran una menor actividad, y que si uno mira una tomografía cerebral de uno de ellos, ve algo más o menos así:






Por eso un día, cuando estaba en su despacho examinando tomografías cerebrales que le habían hecho a él y a su familia como parte de un estudio científico, y se encontró con que su tomografía era exactamente la que está encima de estas líneas, algo le dijo que su cerebro, el suyo propio, el que en ese instante cobijaba su morena cabeza, era el de un psicópata.

Al principio se rió, no le dio importancia. Se lo contó a su mujer y esta le contestó: "No me sorprende". Bueno, respuesta chunga pero todavía inofensiva. Después se lo contó a su madre, y la respuesta ya fue ya chunguísima, y nada inofensiva. Le dijo algo así como: "Ah, si...¿Es que nunca te lo había contado? En tu familia hay 7 asesinos. Por parte de padre, claro, que yo con eso no tengo nada que ver".

Así que una cosa llevó a otra. Le realizaron pruebas varias, y en efecto, tenía las variantes de un gen, MAO-A, que se ha relacionado con conductas agresivas, así como todos los patrones de actividad cerebral característicos de los psicópatas.


En estos cerebros, la intensidad de la actividad viene reflejada según una escala de colores (rojo- máxima actividad, azul- mínima actividad). En la tomografía se puede ver que el cerebro de James Fallon (abajo) muestra menos actividad en varias áreas cerebrales.


James Fallon admite que reconoce los rasgos psicópatas en sí mismo. Que no siente empatía. Que no puede decir que ame a sus hijos ni que esté enamorado de su mujer. Que se comporta como los demás esperan que lo haga y que simula sentimientos que los demás esperan que sienta.

Sin embargo nunca ha matado a nadie (o eso parece), y su comportamiento siempre ha sido de lo más cívico y aparentemente normal. ¿Por qué? ¿Por qué nunca ha sucumbido a su naturaleza interior y manchado de sangre sus manos? ¿Dónde está la línea que separa a un psicópata asesino, de un psicópata perfectamente integrado en la sociedad?




Según él son dos las claves de la diferencia: El grado de gravedad de la psicopatía, que puede medirse por " la lista de verificación de Hare" (un test psicotécnico), y la infancia vivida. Si una persona con tendencia a la psicopatía es criada en un entorno amable, equilibrado y feliz, puede llevar una vida de lo más normal, sin que en ningún momento se apriete el gatillo que le empuje al crimen. Pero si una persona con la misma tendencia es criada en un ambiente agresivo o violento...entonces el peligro acecha en cualquier esquina, y el psicópata puede en cualquier momento mostrar su verdadera cara y dar rienda suelta a sus instintos más básicos.

Así que visto lo visto, esto deja en nuestras manos una responsabilidad enorme: La de garantizar que la vida de personas del futuro sea larga y prolífica, o que termine abruptamente fruto de la violencia. Por eso debemos hacerlo por ellos, por esos desconocidos del futuro: seamos amables con los niños. Ya sé que a veces dan ganas de matarlos, pero debemos auto controlarnos. Claro que por otra parte, no demasiado, porque si no les paras los pies luego se convierten en unos tiranos malcriados y van por ahí convertidos en adultos insoportables.

Vamos que todo esto es muy difícil, yo no sé cómo comportarme, y mucho menos desde que sé que dentro de cualquier persona de lo más normal pueden habitar las semillas de la violencia.

Una vez más, todo es muy pero que muy inquietante.





lunes, 9 de junio de 2014

Henrietta Lacks, la mujer que escapó al ciclo sin fin

Hace muchos muchos años, en un país muy muy lejano, nació un hombre testarudo llamado Qin Shi Huang. Era tan cabezota que se empeñó en unificar un montón de tierras. Lo consiguió, y les dio el nombre de primer imperio chino. También se empeñó en protegerlas, y comenzó la construcción de la Gran Muralla. Entonces, y quizás entusiasmado con los éxitos de sus empresas, decidió apuntar a lo más alto que se puede apuntar: Envió a un alquimista junto con 1000 hombres y mujeres de viaje, con la orden de no volver hasta no haber descubierto el elixir de la inmortalidad.


la expedición de chinos inmortales / fuente

Ninguno volvió jamás.

Seguramente murieran antes de conseguirlo, pero, ¿Y si no? ¿Y si descubrieron el secreto de la vida eterna, y, egoístas, no quisieron compartirlo?. De ser así, entonces aquel puñado de chinos debe de andar aún entre nosotros, riéndose condescendientes de nuestras cremas antiarrugas y otros consuelos de baja estofa.

Sin embargo desde hace 63 años (nada más que un suspiro para ellos) ya no se ríen tanto. Porque hay otra mujer en el mundo que ha logrado imitar su hazaña, y que ha pasado a los anales de la historia como la primera persona inmortal conocida (ya que ellos decidieron permanecer en la clandestinidad).

Una mujer muy distinta a ellos, de ojos nada rasgados y la piel de ébano: Henrietta Lacks. Ella es simple, y verdaderamente, inmortal. No inmortal en plan Elvis, o Isaac Newton. No es su recuerdo, ni una obra suya lo que permanece aún entre nosotros. Es ella misma. Son sus células, más vivas que nunca.

Elvis, disfrutando de su inmortalidad

¿Alguna vez has leído una frase del tipo: 

"HeLa and SiHa cells were grown in Dulbecco's modified Eagle's medium" (fuente)

"Extracellular Ca2+ was essential for necrosis and consequent poly(ADP-ribose) (PAR) formation in HeLa S3 cells" (fuente)

"HeLa, HEK293, and MCF-7 cell lines were used for in vitro transfection" (fuente)

?

La pregunta es absurda porque la respuesta tiene que ser forzosamente sí. Porque aunque antes de hoy nunca lo hubieras hecho, acabas de leer las frases que he pegado arriba. Porque...las has leído, ¿no? ¿O es que has hecho trampa y te las has saltado?...

Sea como sea, el caso es que hay por el mundo millones y millones de frases, o mejor dicho oraciones (tengo un vago recuerdo de mi profesora de lengua regañándome por no usar la palabra oración) escritas y publicadas en miles de revistas científicas en el mundo que contienen el acrónimo "HeLa" para referirse a una determinada línea celular.

¿Y qué significa ésto? Significa que todas las células que a lo largo y ancho del planeta Tierra ostentan honrosamente el nombre de ¨"HeLa", provienen de la multiplicación y multiplicación sin descanso de un mismo y pequeño grupúsculo de células, las primeras células "HeLa" de toda la historia de la humanidad.

Esta familia tan prolífica es muy socorrida, y se ha utilizado y utiliza para muchísimas investigaciones biomédicas en muy distintos campos, porque crece y se multiplica fácilmente in vitro, es decir, en un ambiente artificial y ajeno al ser vivo que en un inicio le sirvió de hogar.¿Te haces una idea de quién fue este ser vivo que en un inicio le sirvió de hogar, del que han surgido tantas y tantas células? 

Fácil, ¿no?

¡Sí! ¡¡Es Henrietta Lacks!!

Mal podía imaginar esta humilde mujer de piel negra cuando en 1951 acudió al hospital por un sangrado vaginal, que más de 60 años después una pequeña parte de su cuerpo se habría multiplicado hasta el infinito, habitaría en cientos de miles de laboratorios de todo el mundo y estaría contribuyendo al progreso biomédico de tal manera. Mal podía imaginar, sobre todo porque nadie le pidió permiso para distribuir sus células, antes cobijadas al calor de su útero, a diestro y siniestro.

Henrietta Lacks

Henrietta Lacks, 31 años, padecía un cáncer de cuello de útero tan galopante que, pese a la radioterapia y los esfuerzos de los médicos, acabó rápidamente con su vida. Las células tumorales se multiplicaban y multiplicaban sin descanso, apropiándose a su camino, sin escrúpulos, de la vida inocente de la joven afroamericana. Y fue precisamente esta capacidad de multiplicación la que llamó la atención de su ginecólogo, el Dr. Gey, quien quedó fascinado porque sus ojos estaban contemplando lo que nadie nunca había contemplado antes: Células humanas que sobrevivían y se multiplicaban in vitro. 

Fue entonces, mientras Henrietta Lacks moría en el único hospital de la zona que permitía el acceso a personas de piel negra, cuando sus células comenzaron su carrera triunfal. El Dr. Gey las distribuyó a quien las solicitara por su gran valor para la investigación, y así, de científico en científico, de tubo de ensayo en tubo de ensayo, acabaron apropiándose del mundo biomédico hasta el punto de que hoy en día son la línea celular más usada en investigación.

¿A ti qué te parece ésto? En principio, genial, ¿no? Es por el progreso de la ciencia. Es por el avance de la medicina y el descubrimiento de nuevas curas para viejas enfermedades. Gracias a ellas se descubrió la vacuna contra la poliomielitis, se han mejorado los tratamientos contra el cáncer, se han desarrollado las técnicas de fertilización in vitro. Han viajado incluso al espacio, participando en experimentos sobre el efecto de la ingravidez en las células humanas.


Células HeLa

Pero hay un pequeño detalle que igual deberíamos considerar. Nadie solicitó el consentimiento por parte de Henrietta Lacks. Nadie informó a la joven víctima de que una parte de sí permanecería viva. De que, precisamente sus propias células, las que se rebelaron contra ella y acabaron con su vida, sobrevivirían para siempre.

¿Qué te parecería que las células más usadas mundialmente en investigación llevaran el nombre de tu abuela, y que nadie le hubiera pedido ni a ella ni a ti permiso para extraérselas, y mucho menos venderlas? ¿Y qué te parecería que pese a la cantidad de dinero que se mueve en esta empresa ( un vial de estas células cuesta aproximadamente 250 $), tu familia y tú estuvierais sumidos en la pobreza?

Las cosas cambian un poco desde ese punto de vista...¿no?

Pues sí. A la familia Lacks el tema no le hizo tanta gracia, sobre todo cuando en 2013 un laboratorio alemán publicó el genoma completo de las archiusadas células. Bastante pacientes habían sido ya, pero ahora vieron violada su intimidad, y eso ya fue demasiado. Su ADN, expuesto a quien quisiera fisgonearlo. Fue como si se quedaran desnudos delante del mundo entero, y mucho más. Después de trasladar sus quejas al laboratorio, y muchas reuniones y consideraciones éticas y legales, se llegó a un acuerdo: La información genética de la familia Lacks quedaría restringida a los investigadores que quisieran utilizarla con fines biomédicos.

El malestar de la familia Lacks es comprensible, aunque en realidad nadie haya hecho nada ilegal. En el momento en el que las muestras fueron tomadas no había ninguna ley en Estados Unidos que obligara a la firma de un consentimiento por parte de los pacientes, y aún hoy en día, aunque dicho consentimiento sí es obligatorio, una vez que las células son extraídas del cuerpo el paciente pierde todo control sobre ellas, no importan las patentes gracias a ellas generadas, o los ingresos en cuentas bancarias ajenas que de ellas se deriven.

Todo esto me genera un horroroso lío metafísico. Me alivia saber que la inmortalidad está al alcance de nuestras manos, o mejor dicho, de nuestras células, pero..¿la inmortalidad de quien? Porque según dice la ley, al ceder parte de nosotros a la ciencia nos estamos haciendo ajenos a esa parte de nosotros, con lo cual deja de ser nosotros, con lo cual nosotros seguimos siendo simple y llanamente mortales como cualquier hijo de vecino. Yo me pregunto: ¿Cuánta parte de nuestro "yo" tenemos que ceder para seguir siendo "yo" y conseguir la inmortalidad? Pero, ¿qué es "yo"? ¿Dónde está la línea que nos separa a nosotros, de nuestro cuerpo?

Yo que estaba tan tranquila después de la explicación que nos dieron en el Rey León, eso del ciclo sin fin que lo envuelve todo. Todo eso de transformarnos en tierra que se transforma en hierba que se come una gacela a la que se come un león, que a su vez muere y se transforma en tierra que se transforma en hierba que se come una gacela. Era todo tan zen, tan redondo, tan en armonía con el universo...


El momento en que nos explicaron la teoría del ciclo sin fin

Hasta que me enteré de la existencia de Henrietta Lacks, la mujer que escapó al ciclo sin fin. El ciclo sin fin que lo envuelve todo, menos a ella. Y entonces, aumentó en mí más si cabe el sentimiento tenebroso que, temo, me acompañará hasta el día de mi muerte por ésta y mil otras inquietantes realidades. Un sentimiento oscuro y agobiante: la zozobra desbocada.










miércoles, 23 de abril de 2014

La rata déspota


Hoy quería escribir un post amable, un post sobre la solidaridad y su función evolutiva para participar en el carnaval de biología acogido por Activa tu Neurona, cuyo tema es la etología. Ya me lo estaba imaginando. Un post tipo "viva la gente" en el que seguro incluiría algún video enternecedor de animales buenos. (Vale si, no he podido resistirme y al final lo he puesto, ¿qué pasa? Es un perro muy mono que enseña a otro a bajar los escalones, era muy tierno, compréndelo )

Total, que al final, en vez de lo que yo tenía pensado, me ha salido

ESTO

Rata topo desnuda, o heterocephalus glaber


Lo siento, pero tenía que compartirlo. 

Al igual que un día lo hizo el axolote, hoy esta rata ha entrado en mi vida, para bien o para mal. Porque no ha sido precisamente una sonrisa lo que se ha pintado en mi cara cuando he visto esta imagen...Al principio me he horrorizado, pero luego me he horrorizado de haberme horrorizado. Al fin y al cabo, esta rata también es hija del señor, y ¿quién soy yo para despreciarla por su fealdad? 

Y no sé si ha sido como penitencia por mi racismo animal, por masoquismo, o por esta terrible curiosidad que a veces nos corroe sin sentido alguno, he querido saber más sobre ella y he terminado llenando mi cabeza de datos absurdos que me han inquietado sobremanera. 

He descubierto, por ejemplo, que este animal conocido como rata topo desnuda, vive en sociedad. Pero no en una sociedad cualquiera. ¡Vive inmersa en el despotismo ilustrado! ó, también conocida en biología, como eusociedad

El sistema es como sigue: El cetro de poder lo ostenta una rata, la más grande de todas, la reina única y absoluta. Sus dominios se extienden a lo largo de laberínticos túneles, excavados en las profundidades de la tierra en algún lugar del cuerno de África, y allí conviven en paz sus súbditos, afanados cada uno en sus tareas correspondientes. 


Impera en esta sociedad un sistema de castas. Así, cada individuo está perfectamente encasillado y realiza la misma tarea día tras día, mes tras mes, año tras año. Hay ratas tipo obreras, encargadas de horadar los túneles con sus paletos enormes y mantener en buenas condiciones la estructura de su ciudad subterránea. Hay ratas tipo recolectoras de alimentos, que se aventuran allende las fronteras del reino para abastecer a la sociedad de raíces y tubérculos. Hay también ratas niñera, que se encargan de la cría y educación de la progenie de la reina. Y por supuesto soldados, ratas aguerridas que protegen al grupo de serpientes, zorros, y pájaros malhechores. 

¡Ah! También están los amantes de la soberana. Ratas macho que se dedican a copular con la déspota cuando ella lo tenga a bien. Son privilegiados sexuales, porque allí nadie se reproduce, solo ella con sus elegidos. Los demás lo tienen impedido. No por decreto real, que eso quizás podrían ignorarlo fácilmente. La reina tiene un método mejorado para evitar que sus súbditos procreen disfrutando de los placeres de la carne: su orina. 

En los planos del reino de las ratas también hay un hueco especialmente diseñado como letrina. Allí van todas a depositar sus deshechos y a hacer algo mucho más asqueroso: revolcarse en ellos. Y es esta debilidad por revolcarse en sus excrementos lo que utiliza la reina para evitar que los demás se reproduzcan, porque su orina contiene feromonas que provocan la esterilidad. ¿Es o no es éste un mecanismo sofisticado de poder? 

Por fin, en algún momento, por culpa del paso del tiempo o quizás por alguna conspiración palaciega, la vida de la reina llega a su fin, y entonces comienza la guerra. Una lucha encarnizada de todas contra todas, sólo hembras, por hacerse con el mando y ostentar el título de nueva déspota rata. 

No sé, pero a mi todo esto de la rata reina me parece algo inquietante. Porque en fin, que vivan así las abejas, ó las hormigas, pues no me impresiona tanto. Pero que lo hagan ratas grandes y terroríficas con paletos gigantes lleva a mi imaginación por caminos por los que no sé si quiero que vaya. 

Pero aún hay más. Esta rata topo desnuda no sólo impresiona a etólogos e imaginaciones flojas, sino también a científicos de toda clase por otras características. Por ejemplo, su resistencia a la falta de oxígeno. En los palacios del terror de esta criatura hay tan sólo un 8% de esta sustancia, frente al 21% del que disfrutamos en la superficie, y ellas se han adaptado tan ricamente, gracias al comportamiento de sus canales de calcio en el cerebro y a la alta afinidad de su hemoglobina por el oxígeno. 

Tampoco se inmuta ante estímulos mucho más desagradables, como, por ejemplo, las quemaduras por ácido, porque le faltan en la piel ciertos receptores del dolor. 

Además, esta especie fea posee el secreto de la eterna juventud. Vive de media unos 23 años, cosa exagerada para mamíferos de su tamaño, y lo hace gracias a que sus telómeros no se acortan (si no sabes lo que es un telómero, pincha en el enlace, wikipedia tiene respuestas para todo).

Por último, la revista Science ha nombrado a nuestra amiga rata como vertebrado del año 2013, porque ¡es resistente al cáncer! No se conoce ningún individuo que lo haya desarrollado nunca, y no es posible provocárselo artificialmente en el laboratorio. 

Yo no sé si es cierta la leyenda urbana de que las cucarachas sobrevivirán a una hecatombe nuclear. Lo que tengo claro es que, de ser así, tendrán que vérselas con la rata déspota. 

Y ahora el video de perros monos







Este post participa en la XXX edición del carnaval de biología que acoge Activa tu Neurona.