miércoles, 23 de abril de 2014

La rata déspota


Hoy quería escribir un post amable, un post sobre la solidaridad y su función evolutiva para participar en el carnaval de biología acogido por Activa tu Neurona, cuyo tema es la etología. Ya me lo estaba imaginando. Un post tipo "viva la gente" en el que seguro incluiría algún video enternecedor de animales buenos. (Vale si, no he podido resistirme y al final lo he puesto, ¿qué pasa? Es un perro muy mono que enseña a otro a bajar los escalones, era muy tierno, compréndelo )

Total, que al final, en vez de lo que yo tenía pensado, me ha salido

ESTO

Rata topo desnuda, o heterocephalus glaber


Lo siento, pero tenía que compartirlo. 

Al igual que un día lo hizo el axolote, hoy esta rata ha entrado en mi vida, para bien o para mal. Porque no ha sido precisamente una sonrisa lo que se ha pintado en mi cara cuando he visto esta imagen...Al principio me he horrorizado, pero luego me he horrorizado de haberme horrorizado. Al fin y al cabo, esta rata también es hija del señor, y ¿quién soy yo para despreciarla por su fealdad? 

Y no sé si ha sido como penitencia por mi racismo animal, por masoquismo, o por esta terrible curiosidad que a veces nos corroe sin sentido alguno, he querido saber más sobre ella y he terminado llenando mi cabeza de datos absurdos que me han inquietado sobremanera. 

He descubierto, por ejemplo, que este animal conocido como rata topo desnuda, vive en sociedad. Pero no en una sociedad cualquiera. ¡Vive inmersa en el despotismo ilustrado! ó, también conocida en biología, como eusociedad

El sistema es como sigue: El cetro de poder lo ostenta una rata, la más grande de todas, la reina única y absoluta. Sus dominios se extienden a lo largo de laberínticos túneles, excavados en las profundidades de la tierra en algún lugar del cuerno de África, y allí conviven en paz sus súbditos, afanados cada uno en sus tareas correspondientes. 


Impera en esta sociedad un sistema de castas. Así, cada individuo está perfectamente encasillado y realiza la misma tarea día tras día, mes tras mes, año tras año. Hay ratas tipo obreras, encargadas de horadar los túneles con sus paletos enormes y mantener en buenas condiciones la estructura de su ciudad subterránea. Hay ratas tipo recolectoras de alimentos, que se aventuran allende las fronteras del reino para abastecer a la sociedad de raíces y tubérculos. Hay también ratas niñera, que se encargan de la cría y educación de la progenie de la reina. Y por supuesto soldados, ratas aguerridas que protegen al grupo de serpientes, zorros, y pájaros malhechores. 

¡Ah! También están los amantes de la soberana. Ratas macho que se dedican a copular con la déspota cuando ella lo tenga a bien. Son privilegiados sexuales, porque allí nadie se reproduce, solo ella con sus elegidos. Los demás lo tienen impedido. No por decreto real, que eso quizás podrían ignorarlo fácilmente. La reina tiene un método mejorado para evitar que sus súbditos procreen disfrutando de los placeres de la carne: su orina. 

En los planos del reino de las ratas también hay un hueco especialmente diseñado como letrina. Allí van todas a depositar sus deshechos y a hacer algo mucho más asqueroso: revolcarse en ellos. Y es esta debilidad por revolcarse en sus excrementos lo que utiliza la reina para evitar que los demás se reproduzcan, porque su orina contiene feromonas que provocan la esterilidad. ¿Es o no es éste un mecanismo sofisticado de poder? 

Por fin, en algún momento, por culpa del paso del tiempo o quizás por alguna conspiración palaciega, la vida de la reina llega a su fin, y entonces comienza la guerra. Una lucha encarnizada de todas contra todas, sólo hembras, por hacerse con el mando y ostentar el título de nueva déspota rata. 

No sé, pero a mi todo esto de la rata reina me parece algo inquietante. Porque en fin, que vivan así las abejas, ó las hormigas, pues no me impresiona tanto. Pero que lo hagan ratas grandes y terroríficas con paletos gigantes lleva a mi imaginación por caminos por los que no sé si quiero que vaya. 

Pero aún hay más. Esta rata topo desnuda no sólo impresiona a etólogos e imaginaciones flojas, sino también a científicos de toda clase por otras características. Por ejemplo, su resistencia a la falta de oxígeno. En los palacios del terror de esta criatura hay tan sólo un 8% de esta sustancia, frente al 21% del que disfrutamos en la superficie, y ellas se han adaptado tan ricamente, gracias al comportamiento de sus canales de calcio en el cerebro y a la alta afinidad de su hemoglobina por el oxígeno. 

Tampoco se inmuta ante estímulos mucho más desagradables, como, por ejemplo, las quemaduras por ácido, porque le faltan en la piel ciertos receptores del dolor. 

Además, esta especie fea posee el secreto de la eterna juventud. Vive de media unos 23 años, cosa exagerada para mamíferos de su tamaño, y lo hace gracias a que sus telómeros no se acortan (si no sabes lo que es un telómero, pincha en el enlace, wikipedia tiene respuestas para todo).

Por último, la revista Science ha nombrado a nuestra amiga rata como vertebrado del año 2013, porque ¡es resistente al cáncer! No se conoce ningún individuo que lo haya desarrollado nunca, y no es posible provocárselo artificialmente en el laboratorio. 

Yo no sé si es cierta la leyenda urbana de que las cucarachas sobrevivirán a una hecatombe nuclear. Lo que tengo claro es que, de ser así, tendrán que vérselas con la rata déspota. 

Y ahora el video de perros monos







Este post participa en la XXX edición del carnaval de biología que acoge Activa tu Neurona. 





miércoles, 16 de abril de 2014

La doble hélice de ADN, ó la trágica historia de Rosalind Franklin

Hay veces que por cotidianas, a las cosas deja de dárseles la importancia que merecen. Es lo que pasa, por ejemplo, con el ADN. Hay días en los que, por lo menos yo, no pienso ni una sola vez en él. En lo más profundo de cada una de las células de nuestro cuerpo se encuentra la información más valiosa del mundo ¡y nosotros ni lo pensamos! Andamos por ahí haciendo y deshaciendo, sin ser conscientes de que acarreamos continuamente 113.000 millones de kilómetros de un código que describe hasta el más mínimo detalle las instrucciones de la vida. Y luego nos sorprendemos de que el intestino mida unos cuantos metros y sea capaz de digerir los nutrientes...

Si quieres ver un poster muy interesante con unos cuantos datos sobre el ADN para hacerte el cultivado en la próxima reunión social, pincha aquí (y luego vuelve aquí, se entiende). Si no te interesa ni el ADN ni hacerte el cultivado, y lo que quieres es saber cual es la trágica historia de Rosalind Franklin, sigue leyendo.

Puede ser coincidencia, o solo una de estas bromas que a veces gasta el destino, pero si hoy en día sabemos tantas cosas sobre la molécula que almacena los genes es gracias a una mujer que, como al ADN, no se le dio la importancia que merece.Esa mujer dio, hoy hace 56 años, su vida por la ciencia (literalmente), y se llamó Rosalind Franklin.


Rosalind Franklin

¿Has oído hablar alguna vez de la doble hélice de Watson y Crick? Si has estudiado ciencias seguro que sí. Es el nombre que se le da a la estructura tridimensional que tiene el ADN en el espacio. Lo de "doble hélice" es porque la forma es una doble hélice, y lo de "de Watson y Crick" es porque la descubrieron Watson y Crick. O al menos, porque el mérito se lo llevaron Watson y Crick.

Estos dos personajes han pasado a los anales de la historia como dos científicos brillantes, que entregaron al mundo uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX. La historia que hay detrás, sin embargo, es mucho más sórdida. Es una historia triste, de celos y traiciones.

Hace 63 años, en Cambridge, el destino, caprichoso, quiso que el mundo conociera por fin la naturaleza de la molécula de la vida, y decidió cruzar los caminos de cuatro personajes notables para que unieran fuerzas y la descubrieran, sin tener ningún tipo de escrúpulos sobre cómo se las apañaran o la relación que pudieran tener entre ellos.

Todo comenzó cuando la joven química británica, Rosalind Franklin, se incorporó al laboratorio del King´s College, donde ya otro científico, Maurice Wilkins, trabajaba por descubrir la estructura del ADN. La relación entre los dos comenzó directamente mal. Ella era una mujer (motivo suficiente de recelo en la sociedad de aquella época), y para más inri, mordaz, inteligente y atrevida. Él era tímido, escurridizo e inseguro. Desde el principio Wilkins sintió hacia ella desagrado por el choque entre sus personalidades, pero cuando el jefe de ambos encargó a Rosalind trabajar en el proyecto de Wilkins, además de asignarle la ayuda del previo ayudante de éste, Ryan Gosling, el desagrado se convirtió en odio.


Maurice Wilkins, tramando venganza /fuente

¿Se le puede juzgar? ¿Cómo se sentiría Maurice? Yo me lo imagino desplazado, dolido y rechazado. Y si me recreo un poco más hasta le veo su despacho, mascando rencor y tramando venganza, con la postura un poco encorvada que producen los celos. Y todo por culpa de quién. ¡De una mujer! Y encima, según dicen las malas lenguas, insolente y atrevida.

Fue entonces cuando hicieron su aparición otros dos personajes en esta historia. Dos personajes que quizás debieran haber sido secundarios, y sin embargo acabaron como protagonistas. Ellos también ansiaban descubrir la estructura del ADN. Sus nombres, Watson y Crick. Su mérito, oportunismo desmesurado.

La investigación es a veces una selva despiadada en la que se pisa, muerde y roba para llegar a ser el rey. Y en el mundillo de la biología molecular de principios de los 50, esta lucha era particularmente encarnizada porque estaba en juego una pieza especialmente suculenta. La estructura del ADN estaba a punto de ser descubierta y todos querían ser el protagonista del hito pues sospechaban que, como pasó realmente más tarde, llevarse el mérito significaría la fama eterna. 

Rosalind también participaba en esta lucha, y lo hacía de manera experta. Quizás su fallo fue no haber sido más precavida. Su craso error fue actuar como si fuera un hombre. Porque un hombre podía ser decidido y eficaz, y entonces se le respetaba y admiraba. Pero si lo era una mujer, lo más fácil que podía pasar era lo que pasó. Que continuaran una discriminación que ya comenzó su propio padre, cuando en sus años mozos se negó a que Rosalind entrara en la universidad alegando que aquel no era sitio para mujeres (todo el mundo sabe que el sitio de las mujeres es la cocina). Que la hicieran de menos, aprovechándose de su trabajo pero sin hacerla partícipe de sus éxitos. Y todo esto, mientras le ponían motes ridículos y hacían comentarios sobre su pelo, que, desde luego, no venían al caso(1).

Rosalind, mirando pensativa hacia su futuro

Pero total, dejémonos de filosofar. Pasó que un día, tras mucho trabajo y esfuerzo, Franklin consiguió tomar una fotografía muy muy interesante del ADN, conocida como fotografía 51.


Y pasó también, tras mucha desfachatez y caradura, que Wilkins la cogió, sin su permiso, para enseñársela a Watson y Crick. Fue tan reveladora la imagen, que un mes después Crick, engreído, fue capaz de proclamar en un bar mientras tomaba una cerveza que Watson y él habían descubierto el secreto de la vida (1).Cuatro meses después, su modelo salió publicado en Nature. Nueve años después, Wilkins, Watson y Crick, recibieron el Nobel de Fisiología y Medicina. 

Pero no acabó ahí la cosa. Tras este incidente los tres parásitos vivieron una larga vida de reconocimiento social y éxitos. No importaron los métodos que utilizaron para conseguir su fin. Tampoco importaron declaraciones posteriores, como las hechas por Watson, calificando a los negros como una raza inferior (fuente). No. El mundo les reconoció y les reconocerá siempre como los genios que descubrieron la estructura del ADN.
Watson y Crick, postureando con su modelo de la doble hélice

Y Rosalind, mientras tanto, en el cajón del olvido. 

Tras el capítulo triste del ADN, Rosalind Franklin se retiró a Birkbeck a seguir su carrera discretamente, y murió muy temprano, a los 38 años, de un cáncer causado probablemente por su continua exposición a rayos X. Exposición gracias a la cual tomó la famosa fotografía 51. Exposición gracias a la cual, hoy conocemos el ADN en profundidad y han visto la luz multitud de curas para enfermedades. Exposición gracias a la cual, hasta el día de su muerte, en el currículum de Wilkins, Watson y Crick lució un premio Nobel. 

Rosalind, me da igual lo que diga la comunidad científica internacional, me da igual el nombre que tenga la doble hélice, hay muchos que no te olvidamos, y que te agradecemos, especialmente en el aniversario de tu muerte, que dieras tu vida por la ciencia. De parte de toda esa gente ¡Gracias!







(1)- La doble hélice, James D. Watson


viernes, 11 de abril de 2014

17 cosas que debes saber sobre el ADN


Debes saberlas. Así que no remolonees. Además, puede que saber alguno de estos datos te saque de algún apuro...en algún momento...(Uno nunca sabe en qué apuros va a andar metido). Y si no, al menos, siempre podrás chulear y soltar alguna de estas curiosidades en alguna reunión social para dejar a todos boquiabiertos con tu sabiduría.

Lo siguiente lo he obtenido tras traducir macarrónicamente y descuartizar sin piedad alguna el póster que incluyo más abajo.

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¿Eres una criatura viviente? Entonces, ¡enhorabuena! ¡Tienes ADN! Ese pequeño y microscópico ladrillo de vida que nos hace a todos iguales, pero nos garantiza diferencias únicas. Sin embargo, por muy de andar por casa que sea esta molécula, puede ser difícil de comprender. A continuación, algunos datos que pueden ayudarte a entender mejor la pequeña porción de código genético que ha creado a una persona como tú.






1-  ADN significa Ácido Desoxirribo Nucléico



2- El ADN se encuentra en todos los seres vivos

3 -  El ADN fue aislado por primera vez por Fiedrich Miescher, quien en 1869 descubrió una sustancia microscópica en el pus de vendajes de cirugía usados (puaj), que se llamó: NUCLEÍNA. (Por cierto, lo descubrió en una de las antiguas cocinas del castillo de Tübingen. Ahora hay una miniplaca que lo conmemora, ¡pero tampoco es que le hayan dado mucho bombo!)

4 - El ADN tiene una estructura de doble hélice, como si fuera una escalera retorcida. Los peldaños de la misma serían las bases adenina, timina, citosina y guanina. Los lados, están hechos de moléculas de azúcar y fosfatos






5 - 1 millón de bases de una secuencia de ADN equivale aproximadamente a 1 megabyte de espacio de almacenamiento de un ordenador


6 - La totalidad de nuestra secuencia de ADN se llama genoma, y hay alrededor de 3000 millones de bases de ADN en nuestro genoma
7 - Nuestra secuencia de ADN al completo llenaría 200 guías telefónicas de Nueva York, de 1000 páginas cada una

8 - Un genoma completo de 3 billones de bases ocuparía 3 gigabytes de espacio de almacenamiento


9 - Si desenrollas todo el ADN que tienes en todas tus células, podrías alcanzar la luna 6000 veces



10 - El 99% de nuestra secuencia de ADN es idéntica a la de otros humanos

11 - Este 0.1% de diferencia puede tener que ver con el número de nucleótidos que componen el ADN de una persona. Cuando el ADN se copia para crear una nueva vida, los nucleótidos se ganan o pierden en el proceso. Estas ganancias o pérdidas, resultan en nuestras diferencias

12 - Una persona tardaría en teclear todo un genoma humano 50 años, si estuviera trabajando 8 horas al día y tecleara a una velocidad de 60 palabras por minuto


13 - En el año 2000 se terminó un borrador aproximado de un mapa del genoma humano completo. En 2003, se completó el borrador final

14 - Esta información se usa para entender mejor la causa y funcionamiento de la enfermedad, y crear una mejor medicina preventiva

15 - Los hermanos comparten un 50 % de sus genes, tal y como hacen padres e hijos

16 - Los humanos y los chimpancés comparten entre el 94 y el 99 % del ADN

17 - Según investigaciones recientes, los humanos tienen al menos entre 1 y 4 % de ADN neandertal




















Póster original




17 Things You Should Know About DNA





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sábado, 5 de abril de 2014

Quizás la aurora te pille en chanclas


Si hay algo que no suele fallar en las listas de "Cosas que hacer antes de morir", aparte de hacer puenting o tirarse en paracaídas, es sin duda ver una aurora boreal. Hay mil maravillas en el mundo, pero innegablemente las luces del norte son una de las más deseadas. Hay quien dice que han disfrutado de un gran marketing publicitario, y otros que opinan que nos fascinan porque los humanos somos un poco luciérnagas y nos atrae irresistiblemente todo aquello que tenga forma de luces que se mueven (llamadme sensible, pero a mi me emociona ver una Queimada , y, ¿cómo se llena de gente la plaza cuando hacen los fuegos artificiales en las fiestas del pueblo?).


Gente atraída irresistiblemente por los fuegos artificiales / fuente

En fin, que si eres una de esas personas con una lista de cosas que hacer antes de morir, y en ella se encuentra la obligada visita a las auroras boreales, estarás ya preocupado pensando que hay que ir ahorrando para el billete a Islandia, ¡y para el abrigo! Porque allí hace un biruji...¿verdad?

Entonces, tengo una buena noticia para ti. Bueno, también tengo una mala, pero la mala te la doy luego...La buena es que ¡Quizás no haga falta ni que salgas del barrio! Porque de vez en cuando, las auroras boreales pueden verse en los sitios más insospechados.Y con insospechados me refiero a sitios, como por ejemplo, Villabollullos del Condado. Y con de vez en cuando, me refería a unas pocas veces por cada siglo, para el caso de España. Sí, es improbable, pero ¿Quién te dice a ti que no te vaya a tocar estar ahí una de esas "pocas veces"? Así que estate atento...

A veces, el sol ruge con tanta fuerza que los efectos de la tormenta alcanzan distancias extraordinarias (Si quieres saber qué tienen que ver el sol, una tormenta, y una aurora boreal, pincha aquí!), y algunos ciudadanos mondos y lirondos habitantes de latitudes bajas son bendecidos con este espectáculo celestial.

Se han visto en Wisconsin, Hawai, Singapur y hasta en el Caribe. En España también se han visto algunas, la última en 1989. Pero hace ya mucho desde que en la Península se vio la aurora más memorable. Una aurora que impresionaría a algunos, y a otros, por desgracia, les dejaría impasibles, hartos de ver el cielo rojo por otros motivos. Me estoy refiriendo a una aurora aparecida en toda Europa en una noche trágica, una noche cualquiera de 1938, cuando España estaba inmersa en una cruenta guerra y el mundo se encontraba a las
puertas de otra.


Recorte del New York Times que se hace eco del
caos que cundió en Europa

Aquel invierno el astro rey se encontraba especialmente activo, y el viento solar peinó el planeta. Las partículas eyectadas por el sol entraron en contacto con nuestro campo magnético y revolucionaron las moléculas atmosféricas, que excitadas, se lanzaron a emitir luces de colores. Y mientras esto ocurría, en un pequeño país alrededor del paralelo 40 norte, los hermanos se mataban.

La noche del 25 de Enero, todo aquel que miró al cielo desde cualquier punto de España pudo verlo teñido de rojo. Algunos, obviamente, pensaron en bombardeos o incendios lejanos. Otros, en señales místicas de furia celestial por la sangre derramada, y ¿no habría acaso algún que otro republicano que, en un momento de debilidad, pensara que quizás si hubiera un Dios allí arriba, y estaba de su lado?

Muchos católicos, por otra parte, vieron en este fenómeno la realización del segundo misterio desvelado por la Virgen de Fátima a los niños pastores. "Cuando ustedes vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que esto es el gran signo dado a ustedes por Dios que él está a punto de castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, el hambre y las persecuciones de la Iglesia y del santo Padre".  Dos meses después de esta noche, Hitler invadió Austria. La segunda guerra mundial estaba comenzando.

Hasta aquí la buena noticia (Sí, ya sé que hemos estado hablando de guerras, pero a donde quería llegar no era ahí, sino a que a lo mejor tenemos la buena suerte de contemplar una aurora boreal sin comerlo ni beberlo).

Ahora me toca dar la mala: Cuando aparecen auroras boreales a latitudes bajas es debido a que la actividad solar es más intensa de lo normal, y expulsa hacia nuestra atmósfera una cantidad ingente de partículas cargadas que alteran en gran medida nuestro campo geomagnético. No es que a mí me haya importado mucho nunca el campo geomagnético, la verdad, pero por lo visto pueden ocurrir todo tipo de hecatombes cuando se altera: Cese de la electricidad, de las comunicaciones, de los satélites, peligros para los astronautas, radiaciones, animales desorientados...

¿Cómo te quedas? Yo confusa. Mi corazón dividido entre la ilusión de poder ver una aurora boreal en chanclas, mientras tomo un mojito en Chiclana, y el miedo a que el apocalipsis nos alcance justo después de dar el último trago.






El increíble viaje del plasma rebelde por el espacio exterior, o, ¿Cómo se origina una aurora boreal?


Hace ya mucho que sabemos que las auroras boreales ni son antorchas que los espíritus muertos encienden para iluminar el camino a los recién llegados, como cuenta la leyenda inuit, ni son los brillos que desprende la nieve bajo la luz de luna tras ser lanzada al cielo por la cola de un zorro, como cuentan en Finlandia. Sabemos que, como para cada vez más cosas, la ciencia tiene una explicación que fulmina sin piedad lo poético de estas leyendas. Aunque es injusto decir que la ciencia fulmina lo poético, cuando la propia ciencia es poesía pintada en el cielo.

Aurora boreal sobre el lago Bear, en Alaska / fuente


Pero al grano ¿Sabes cómo se forma una aurora?

Todo comienza en el corazón de una estrella gigantesca a la que se lo debemos todo: El sol. Allí, en lo más profundo de esta bola de fuego, se encuentra una central nuclear enorme que está creando energía continuamente. Esta energía fluye y se mueve a sus anchas a través del plasma solar (plasma es un estado de la materia, como gas, pero parcialmente cargado eléctricamente), generando corrientes y turbulencias ardientes como las que habría en una olla llena de lava hirviendo (seguro que hay algún centro de investigación por ahí en el que tienen ollas gigantes llenas de lava hirviendo).

la superficie bullente del sol, en la que se inicia la tormenta

En las capas más superficiales del sol, y tentado por la menor presión y temperatura del espacio, el plasma huye hacia el exterior cual adolescente rebelde agobiado por el calor y la presión familiar. Y a todo esto, siempre que hay partículas cargadas que se mueven se forma inevitablemente un campo magnético, que es algo que no ves, pero que existe, está en todas partes y determina nuestra existencia.

Pues bien, esto es una tormenta solar, y así es como comienza la historia del increíble viaje del plasma y su campo magnético.

Tras 18 horas de espídico vuelo, el plasma alcanza nuestro planeta y a su paso por él, fluye a lo largo de las líneas de campo electromagnético de la Tierra, hacia los polos. Pero nuestra atmósfera no es un espacio vacío, vía libre para plasmas y otros viajantes, y las partículas invasoras chocan contra los átomos y moléculas que habitan nuestra ionosfera y nos los dejan excitados y revueltos. Al volver a su estado basal de energía, emiten luz. Según de qué átomo se trate, y de qué salto energético pegue, esta luz es de distintas formas y colores.



Esto son las auroras polares, boreales si se forman en el polo norte, y australes si se forman en el sur.

Y aquí te dejo un video, por si no te ha gustado mi explicación y te resulta más creíble si te lo cuenta una voz grave y seria del departamento de física de la Universidad de Oslo.


viernes, 28 de marzo de 2014

¡El axolote está en peligro!


Antes de que en el altiplano mejicano existiera el Distrito Federal. Antes de que sus habitantes hablaran castellano. Antes, mucho antes incluso de que el pueblo de los méxicas (o aztecas, como les conocemos ahora) construyera sus pirámides y honrara a sus dioses con sacrificios humanos, el axolote ya estaba allí. Mirando el pasar del tiempo con su sonrisa enigmática desde las cenagosas aguas de los lagos y canales de la región de Xochimilco, nadando sinuosamente, quizás burlándose un poco de lo efímero de las civilizaciones, del sinsentido de las guerras entre pueblos por imponer su supremacía. Lo que quizás no supiera aún es que sería el propio ser humano, la especie más mortífera, la que se convertiría en su peor enemigo. 


Dios Xolotl/ Imagen tomada de devianart Xolotl por Tillinghast
Cuenta la leyenda que los dioses méxicas  hubieron de sacrificar su propia vida para garantizar que cada día el sol volviera a aparecer tras el horizonte. Sin embargo uno de ellos, Xolotl, aterrorizado por la muerte, se negó, y trató de huir transformándose en diversos seres. Como era de esperar no lo consiguió, y la muerte le pilló cuando se encontraba en el cuerpo de una salamandra mejicana, o axolote. ¡Pobre animal! ¡Mal fario le dieron con esta historia!

El axolote es endémico de esta región de México, lo que quiere decir que este es su único hábitat natural. Peligroso y arriesgado jugar todo a una sola carta, sobre todo cuando andan cerca los voraces homo sapiens... 

Parque ecológico de Xochimilco / fuente

Los datos son espeluznantes: según el primer censo poblacional realizado para esta especie, en 1998 había 6000 axolotes por kilómetro cuadrado. En 2003, esta cifra se había reducido a 1000 en el mismo área. En 2008, a 100. Actualmente, en la primera fase de un censo que está realizando la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), no se ha encontrado ni uno solo. Esto no quiere decir que no haya ejemplares, o que no los vayan a encontrar en otras fases del censo, pero lo que está claro es que la situación es realmente crítica, y que esta misteriosa salamandra que ha cautivado desde científicos hasta poetas está al borde de la extinción. 

¿Las razones? Varias. Empezaron por comérselo los primeros pobladores, cuando los axolotes eran muchos y los indígenas pasaban hambre, y encontraron su carne tan sabrosa que hoy en día es ingrediente de muchas exquisiteces nacionales. Además, su capacidad para regenerar partes de su cuerpo ha provocado que se utilice en diversos remedios de la medicina tradicional (me pregunto si será tan eficaz como la baba de caracol o el bálsamo de tigre...). El uso de las aguas de Xochimilco para abastecer a la ciudad de México también ha hecho su parte, así como la contaminación derivada del urbanismo. Y a todo esto se ha sumado la introducción de especies exóticas, como la tilapia o la carpa, que compiten con el axolote por el alimento. El resultado: Que un animal tan icónico para México como quizás lo sea el panda para China, está a punto de desaparecer fuera de los acuarios y refugios artificiales. 


fuente


Afortunadamente aún queda un atisbo de esperanza. Los mexicanos sienten una conexión especial con esta criatura y hay muchos que no van a resignarse a su muerte. Por ejemplo, el equipo de Luis Zambrano, investigador de la UNAM y secretario ejecutivo de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel está llevando a cabo un plan para concienciar a los agricultores de la zona sobre el uso de pesticidas o fertilizantes, además de implantar otras medidas que hagan posible la repoblación de axolotes. Además, existen una serie de centros de reproducción del axolote, como La Casita del Axolotl, que aunque, para su frustración y desespero sin apoyo de las autoridades, trabajan día a día por la supervivencia de la especie. 

No es fácil la misión. ¿Será verdad que en el alma del axolote reside aún el dios azteca, y que la  muerte le acecha para cerrar un pacto no cumplido? ¿Logrará la salamandra mexicana escapar a su destino funesto, y perdurar? 

Crucemos los dedos. En general respeto y temo las profecías hechas por civilizaciones antiguas, pero después de haber sobrevivido al fin del mundo en 2012 ¡siento que todo es posible!


viernes, 21 de marzo de 2014

¡La telepatía existe! o sobre las neuronas espejo (para el que el sensacionalismo no sea lo suyo)




 ¿Has estallado en carcajadas?¿Has dejado escapar alguna risilla? O al menos...¿has sonreído un poco? Si la respuesta es NO....bueno....menos mal que hemos construído una sociedad en la que todos, mal que bien, tenemos oportunidad de sobrevivir, porque en la selva de Darwin no durarías ni dos telediarios. Si la respuesta es SI, ¡enhorabuena! eres poseedor de una herramienta poderosísima que nos viene ayudando desde los tiempos remotos, cuando la frontera entre el hombre y el mono no estaba aún definida. Es


la TELEPATÍA

...¿Cómo? 

Sí, sí. Increíble pero cierto. La telepatía existe. Quizás no de la forma en que te la imaginas. No en un plan controlado en el que podemos elegir qué y con quién compartimos información sin ni siquiera abrir la boca. Pero sí inconscientemente, sin filtro y a lo loco. Nuestra mente forma parte de una red  que nos comunica con las mentes de todos los seres de nuestro alrededor, como si fuéramos miembros de una hermandad con superpoderes.  




La fecha y el cómo del origen del lenguaje siguen siendo un misterio comparable al del triángulo de las Bermudas, pero fuera como fuera, antes de que existiera, cuando éramos humanoides con la nariz ancha y el cuello corto (llamémonos Neanderthales o Cromañones), ya nos comunicábamos los unos con los otros. ¿Cómo, si no, enseñar a cazar, o qué hierbas comer y cuáles no, cómo fabricar armas? Necesitábamos desesperadamente un sistema que nos permitiera imitar. Y no solo eso, necesitábamos también un sistema que nos permitiera comprender los sentimientos de los otros, porque somos animales gregarios y en el grupo es esencial la ayuda mutua y la solidaridad. Lo teníamos: Son las neuronas espejo.

Como su propio nombre indica, la función de estas células es la de reflejar la realidad que nos rodea. Así, se activan cuando vemos a alguien hacer algo, o sentir algo. Y esta actividad en las neuronas desencadena una respuesta que nos hace sentir como si nosotros mismos estuviéramos realizando esa actividad, o sintiendo esos sentimientos, porque casualmente estas neuronas también se activan cuando somos nosotros los que actuámos o sentimos, o simplemente imaginamos que lo hacemos.





Haz la prueba. Coge a un niño pequeño al que utilizarás como inocente conejillo de indias, y ponte delante de él. Dedícate a mirarle fijamente y mover ostentosamente la boca. Muévela como un camello rumiando, ridículamente, hacia los lados. Al cabo de un ratito (reza para que sea un ratito corto, antes de que el niño se aburra o a ti te den calambres en los mofletes), empezará a mover la boca contigo. No tan exageradamente como tú, pero sí un poco, hacia un lado, hacia el otro, y entonces es cuando te entrará a ti la risa, y tendrás que parar. ¡Has activado sus neuronas espejo! También lo puedes intentar con adultos pero mi experiencia me dice (sí, tengo experiencia en mover la boca como un camello delante de la gente...) que funciona mejor con niños. ¿Por qué? 
¿Será porque están liberados y no se reprimen cuando tienen ganas de hacer algo?¿Será porque la función de las neuronas espejo es especialmente importante durante la infancia, por la necesidad de aprender? 

Ahora lo entiendo todo, por eso lloré viendo el Rey León, ¡porque vi la carita de Simba y mis neuronas espejo me hicieron sufrir con él! Aunque lo de que me hicieron sufrir con él es un decir. Sufrí yo sola, porque al fin y al cabo Simba era un dibujo animado.


El pobrecito Simba sufriendo por su padre. ¿No te da pena?


Pero hay algo más, algo tremendamente inquietante. Tus neuronas saben de quién te puedes fiar, y de quién no. Y como lo saben se han ocupado de todo y han establecido redes invisibles más fuertes con aquellas personas con las que estás más unido. Por eso tu dolor es real, tremendamente real, cuando ves a tu hermano, a tu madre o a tu padre sufrir dolor, y no lo es tanto cuando ves a un desconocido sufrir por la tele, y mucho menos si es un desconocido que además es de un país lejano y con facciones muy diferentes a las tuyas.

Pero esto no sólo ocurre con los sentimientos. De la misma manera, las probabilidades de que bosteces son mucho más altas si ves a tu hermano bostezar que si ves a alguien cualquiera bostezando en la calle.


Imagen tomada de Sinapsis Social

Claro que no todos tenemos la misma cantidad de estas neuronas, así como no todos somos igualmente empáticos. Un ejemplo extremo sería el caso de los psicópatas, quienes no sienten dolor al observar el dolor ajeno, ¿será por déficit o mala función de sus neuronas espejo? Igualmente, se cree que estas células o más bien la falta de ellas pueden tener algo que ver con enfermedades como el autismo o síndrome de Asperger, lo cuál explicaría por qué las personas aquejadas de estos trastornos tienen problemas para interpretar los gestos o sentimientos ajenos.


Y lo más sorprendente es que estas neuronas suponen sólo un tipo de los miles que trabajan sin descanso en el kilogramo y pico de masa al que llamamos cerebro.

Una vez más, este órgano ha demostrado que no es la maraña de carne blancuzca y deslavazada que parece. Todo lo contrario. En realidad es una máquina tremendamente sofisticada en la que no sobra ni falta una sola pieza, y en la que todo está pensado.

Por lo visto no es suficiente con que sea capaz de procesar imágenes para que podamos ver, o que nos permita abrir la boca y expulsar discursos sin que tengamos siquiera que pensar sobre cómo hemos de mover los labios o la lengua. No es suficiente con que nos permita montar en bicicleta, seguir el ritmo en el baile o recordar tiempos mejores. Ahora resulta que además de todo eso,  se ocupa de todos los asuntos que a nosotros no nos incumben, y se dedica a controlar continuamente cómo se sienten, y cómo actúan, los demás.

¡Ubuntu! ¡Todos somos uno!